Y bien... las historias de los libros nos han dejado con la boca abierta y eso es lo que os queremos transmitir en nuestros resúmenes. Todos han sido diferentes y cada unos nos ha transportado a lugares distintos. Os dejamos con nuestras historias y con sus finales que ya lo estábais esperando.
Me refiero a los Játac: 20 años después...
Si os acordáis de la última entrada, dejamos a los Játac
eufóricos por haberle ganado la partida a Sebastián Coto, Miserachs y
Altagracia. La vida de los Játac estaba a punto de cambiar pero eso ellos no se
lo podían imaginar.
Aquel verano de 1981 fue el último que estuvieron los cinco
juntos. Una mañana de sábado, Tiny no volvió a casa después de las clases de
repaso. Sus padres salieron rápido hacia el hospital; pues estaba claro que a
Tiny le habían hecho algo. Cuando volvieron por la noche Jorge les dio la
noticia que ninguno se esperaba: Tiny estaba muerto.
Los 3 enmudecieron sin saber bien qué decir, pues en cierta
manera todos se sentían culpables por ser unos cobardes y no haber estado con
Tiny cuando más lo necesitaba. Los días pasaron, las semanas también. La vida
de los Játac cambiaba a un ritmo muy rápido y nunca volvieron a ser los mismos.
Jorge se fue a Zaragoza. Sus problemas a partir de la muerte de Tiny crecieron,
pues él se sentía el mayor culpable y la sed de venganza que tenía no la había
podido llevar a cabo. Betu y Albert también rehicieron su vida. Albert montó un
negocio siendo mecánico, al fin y al cabo era lo que había hecho toda la vida y
Betu también había rehecho su vida y las cosas no le iban mal en el trabajo.
Carlos estaba desesperado. Su relación con Vanesa no iba
viento en popa, quizás porque aún seguía siendo el cobarde que una vez dejó a
Tiny solo saliendo del colegio. Y en el ayuntamiento le habían pedido derribar
los desagües. Sí, aquellos desagües que fueron la perdición de los Játac y que
aún recuerda en muchos de sus sueños. Durante esas semanas ni dormía, ni comía
ni se sentía bien, pues solo pensar que allí estaba el escondite de Altagracia,
Miserachs y Sebastián Coto, ya le entraba pánico. Estos 3 desaparecieron a las
pocas semanas de la muerte de Tiny. Todo el mundo les dio por perdidos, incluso
el párroco del colegio les ofreció una misa.
Cuando Carlos había cogido fuerzas para derribar aquellos
desagües y ver por fin la madriguera que ellos mismos habían desvalijado se
encontró con algo muy espeluznante. Todo estaba prácticamente como lo dejaron
ellos: suciedad, desorden, heces de Tiny... pero había algo más; tres
esqueletos con sus respectivas ropas, y éstos estaba completamente seguro de
que eran Altagracia y los suyos.
Aquél fin de semana quedaron los 4 para ir a Zaragoza y no
acordarse de los problemas de cada uno. Allí Carlos cogió fuerzas y dejó de ser
un cobarde. Les dijo lo que había visto y nadie dijo nada. Empezaron una
disputa hasta que Carlos se volvió al pueblo a deshacerse de los cadáveres
porque todavía podían echarles a ellos la culpa. Fue allí de nuevo cuando lo
entendió todo. Jorge si se había vengado... Jorge si les había quitado la
escalera a Altagracia y los suyos para que se pudrieran en esa madriguera.
Aquél día Carlos también lo dejó con Vanesa, había superado su cobardía y
empezaba una vida nueva.
El señor de las moscas: La vida en una isla...
Después de saber las aspiraciones
y el primer contacto entre los protagonistas del libro El señor de las moscas, ha llegado el momento de saber más sobre
ellos y sus aventuras.
Al principio podíamos ver la
rivalidad entre los roles que adoptaron Jack y Ralph, bien, pues éstos
conflictos continúan existiendo a lo largo del libro, provocando encontronazos
hasta el punto de que termina por romperse hasta la relación (conflictiva o no)
entre ellos.
Esta división de caracteres y de
roles de liderazgo, cada uno lleva a cabo el que cree mejor para el conjunto de
niños que se han encontrado en esa situación tan desoladora, solos en una isla
por un accidente aéreo. Es tal esta división, que al final, a pesar de los
esfuerzos de Ralph por permanecer unidos, el gran grupo se separa, creando así
dos más pequeños.
Uno de estos grupos estaba
conformado por Jack y lo niños que quisieron unirse al grupo de cazadores que
se había formado anteriormente, mientras todo seguía unidos. Por tanto, la
mayoría de los niños decidieron unirse a este grupo liderado por Jack, ya que veían
en él el futuro, la supervivencia.
Mientras que el otro grupo, esta
únicamente formado por Piggy y Ralph. A pesar de que al principio sí hay otros
niños que optan por la opción sensata que presenta Ralph, el líder de este
grupo, al final se decantan por la opción más efectiva, según creen ellos.
Cada grupo se queda con una parte
de la playa, en la que llevan a cabo sus tareas diarias. Mientras el grupo de
Jack va en busca de cerdos a los que cazar, Ralph y Piggy se dedican a pensar
posibles soluciones o maneras de salir de la isla.
Tras la muerte de Piggy, como
consecuencia de una visita al lado de la playa de Jack, Ralph se queda sólo y
es él quien debe sobrevivir a su manera, buscando su propio alimento y
protegiéndose de todos los peligros a los que se puede enfrentar en una isla
desierta dónde se encuentran compañeros que, en cierta manera, desean su
muerte.
Esta situación de conflicto tan
evidente provoca reacciones tan dispares entre unos y otros que son los propios
protagonistas de la historia quienes se sorprenden al percatarse. Un ejemplo de
esto que se está diciendo es cuando Ralph, que siempre ha destacado por ser el
más coherente y el sensato de los niños, realiza un ataque contra el grupo que
lidera Jack. Otro ejemplo seria que, cuando Ralph está escondido después de
éste ataque por sorpresa y el grupo de Jack le busca para darle caza cual
animal, los gemelos que descubren su escondite no le delatan, traicionando así
al que en aquel momento es su líder.
Por tanto se podría decir que el
libro ha sacado lo mejor y lo peor de cada uno de los niños que llegaron a la
isla haciéndoles vivir situaciones extremas, poniendo a prueba su
supervivencia.
Los cinco se escapan: Entre familias...
En la anterior entrada hablamos
sobre los roles que desarrollaban los protagonistas de la historia de Los Cinco se escapan. Pues bien, como ya
conocéis cada uno de los personajes, solo os falta saber cómo han actuado a lo
largo de su aventura.
Desde un buen principio queda claro que aunque lo que les une es la
familia, puesto que son hermanos, también les une una gran amistad. Al parecer
toda amistad genera una enemistad, al igual que los individuos creamos nuestra
propia identidad en oposición a otra. Dicho esto, la enemistad de los Cinco han
sido los miembros de la familia Stick. En los primeros capítulos ya podíamos
ver que ambos grupos no congeniaban, por escenas como cuando el hijo de estos,
Edgar, se burlaba constantemente de Jorge. Pero esta rivalidad, aún se hace más
notable cuando tía Fanny cae enferma i los Cinco quedan completamente al cargo
de los Stick.
En numerables escenas, la señora Stick se niega a prepararles la cena o a
darles de comer. En estas situaciones, quien lleva la voz cantante es Julián,
el mayor de los hermanos, el cual se enfrenta a los Stick cometiendo hurtos en
la cocina. Sus amigos, lo apoyan, pero ninguno de ellos es capaz de robar
comida o de enfrentarse a la familia Stick, excepto Jorge que en un par de
ocasiones también les planta cara para defender a su perro Tim.
Viendo que la convivencia con ellos era insoportable, los Cinco deciden
marcharse a isla Kirrín. En un principio, tan solo hace estos planes Jorge, sin
contar con sus primos, hecho que a mi parecer determina una cierta
independencia por parte de Jorge y poca cohesión en general. Finalmente, Julián
acaba desenmascarando el plan de Jorge y todos marchan hacia la isla.
Una vez allí, hay una gran coordinación entre los Cinco a la hora de buscar
un sitio donde dormir. Tanto Dick como Ana, que no habían destacado aún en toda
la historia, son partícipes también en algunas de las faenas a la hora de
buscar cobijo. Al fin, se instalan en una cueva, donde Ana es la encargada de
arreglarla y acomodarla.
Desde que llegan a la isla, los Cinco tienen la impresión de que hay
alguien más en ella y finalmente acaban descubriendo que son los Stick. Al
parecer, el enemigo les pisa los talones. Ellos saben que la familia Stick está
instalada en el ruinoso castillo i que esconden algo, ya que constantemente
bajan baúles o sacos, e incluso en una de las escenas, van al castillo y ven
como han robado muchos objetos de tía Fanny. Desde la llegada de los Stick a la
isla, se puede ver como los Cinco hacen dos roles muy diferenciados: mientras
que Ana siempre se queda en casa acomodándola o haciendo guardia con Dick; el
resto entran al castillo, retoman los objetos de tía Fanny… Bajo mi punto de
vista, hay roles de carácter femenino y de carácter masculino.
Los Stick que también sospechan que hay alguien más en la isla, se ponen
manos a la obra a encontrarlos para que no les desmonten su plan. Durante la
búsqueda, Edgar cae por el agujero de la cueva en la que están los Cinco, y
estos los retienen como prisionero. En esta ocasión van todos a una, evitar que
el chico chille o se escape, y para ello Tim está vigilándolo amenazante.
Los chicos descubren en uno de los baúles de los Stick, ropa de niña y
muñecas, y por la noche sienten un chillido. Ana desempeña toda su inteligencia
y acaba por descubrir que los Stick han secuestrado a una niña. Efectivamente,
cuando los Stick estaban fuera del castillo donde escondían a la rehén, los
Cinco bajaron a los sótanos y rescataron a la niña que tenían secuestrada los
Cinco. Para vengarse, encerraron a Edgar en la habitación dónde tenían
escondida a la niña.
El libro finaliza con el regreso a casa y con la denuncia por parte de los
Cinco hacia los Stick.
El mundo amarillo: "Si crees en los sueños, ellos se crearán"
Como bien os comentamos en post
anteriores, el titulo de “El mundo amarillo” era por algún motivo… Pues ese
motivo, a continuación os lo explicaremos.
En los siguientes capítulos del
libro, en especial “Para seguir...” Espinosa nos habla sobre diversos
descubrimientos que va haciendo a lo largo de los años en el hospital, estos
descubrimientos, van seguidos de diversas fases que puedes proponerte para
superarlos con positividad. Unos ejemplos de descubrimientos serian – No existe
la palabra dolor – en éste descubrimiento nos habla sobre que el dolor, para él
no existía, no era más que un miedo que las personas van metiendo en el cuerpo
de la persona que lo está padeciendo en ese momento. Y por lo tanto, el
descubrimiento que hace es que: No existe la palabra dolor. Los pasos para esto
son:
1. Busca
palabras cuando pienses en “dolor”. Busca cinco o seis que puedan definir qué
sientes, pero que ninguna sea dolor.
2. Cuando
los tengas piensa cuál es el que define mejor qué sientes, ése es tu dolor. Ésa
es la palabreja que define lo que sientes.
3. Cámbiala,
obvia la palabra dolor y coloca la nueva. Dejará de dolerte y podrás sentir con
fuerza esa nueva denominación. Ese sentimiento.
Por lo tanto, con esos pasos que
Albert Espinosa nos ofrece, se puede llegar a superar el miedo.
En ése capítulo, trata nada más y
nada menos que 23 descubrimientos, descubrimientos que ha hecho a lo largo de
su vida y que a partir de los pasos, ha aprendido a superarlos.
En el siguiente, titulado “Para
vivir…”, es el capitulo que trata de los amarillos y, que da título al libro.
Los amarillos, es algo que Espinosa aprendió del cáncer.
Él define amarillo como “aquella
persona que es especial en tu vida. Los amarillos se encuentran entre los
amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con
ellos”.
Por lo tanto, el encontró sus
amarillos sobretodo en compañeros de habitación con los que pasaba largas horas
durante su estancia en el hospital, estos compañeros, no son simplemente
amigos, sino que son algo más, son personas que te han marcado, que te han
hecho sentirte mejor, aunque seguramente, no los volverás a ver jamás. Son
personas, con las que no sueles tener contacto con ellos, y que quizás ni lo
necesites. Amarillo es aquella palabra que define a esa gente que cambia tu
vida (poco o mucho) y que quizás vuelvas o no vuelvas a ver.
Pero, ¿Cómo distinguimos
claramente a esos amarillos? Albert, nuevamente, nos proporciona una lista que
nació de sus experiencias en el hospital.
Pero antes de esto, él rectifica
la definición de amarillo diciéndose a así que un amarillo es “aquella persona
que es especial en tu vida. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los
amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma
de relacionarse con los amarillos es el cariño, la caricia y el abrazo.
Consigue privilegios que antes estaban en posesión sólo con la pareja.”.
Siguiendo con los pasos para
intentar identificar tus amarillos, podemos decir que están formados por los
siguientes:
1. Hablar:
Con los amarillos sientes que te puedes contar secretos ocultos, abrirte.
Puedes llamarles a horas intempestivas. Sientes que a veces no puedes
establecer contacto, puedes estar meses y meses sin decir nada. Pero, las palabras
están demasiado valoradas, así que lo importante no es la cantidad sino la
intensidad.
2. Abrazos
y caricias: Esto, no únicamente se realiza con la pareja, sino que también
puede suceder entre los amarillos.
3. Dormir
y despertar: Se cree que dormir es algo personal que debe ser solitario o
compartido a través del sexo, pero ésta es otra parcela en que los amarillos
gana.
4. Separarse:
Un amarillo no lo necesitas tener toda la vida, sino que un amarillo puede ser
de horas, días, semanas y de años. Del tiempo que se necesite.
Estas son algunas cosas que
debemos tener en cuenta a la hora de encontrar a nuestros amarillos. Pero,
¿Cómo encontrarlos y cómo distinguirlos?. Albert Espinosa nos dice que la
respuesta de cómo buscarlos tiene que ver con nosotros mismos, ya que cada
persona los buscará de una manera u otra. Depende de cuando los necesites.
Concluyendo y finalizando el
libro, Espinosa pone el título como “Y descansar… El fin amarillo”. Él pone
éste título como lección que aprendió del cáncer. Perdió el miedo a morir y eso
es algo que pensaba que olvidaría cuando comenzara a vivir sin cáncer, pero
ocurrió lo contrario. El cree que la muerte no es mala, la muerte siempre
dignifica, siempre da un fin. Como última propuesta, nos ofrece pensar como la
muerte, el fin, en algo positivo.
Reflexión: “Si crees en los
sueños, ellos se crearán”
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